lunes, 19 de julio de 2010

Liberándose de las cadenas del bien y el mal

Universidad de Chile
Facultad de Ciencias Sociales
Departamento de Psicología


Liberándose de las cadenas del bien y el mal


Gabriel Alonso González Medina.

Resumen:

Los conceptos de voluntad y libertad, han sido ampliamente abordados en la historia de la humanidad. Quizás una de las razones por la cual provoca tanto interés es por la relevancia que tiene saber que tan responsables somos de los actos que cometimos, más aun cuando la moralidad y quienes se interesan por defenderla, se preocupan de juzgar el comportamiento humano. Este ensayo aborda la temática anteriormente señalada usando como referencia el comics norteamericano Spawn, en el marco de la condición de su protagonista con inmensos poderes y ver como se desarrolla como individuo, analizando su conducta dentro del plano las voluntades, libertad, el bien y el mal.

Palabras Claves: Spawn, Filosofía, Voluntad, Instinto, Moral, Bien y Mal, Nietzsche


En un callejón de Nueva York, entre basura y las sombras despierta un ser, que no tiene la menor idea de lo que le depara, ni tampoco recuerda nada de su pasado, porque tal vez no tenga, sea muy oscuro o simplemente no posea ningún sentido. Es como un bebe; abre sus ojos y no entiende nada. Algo así como un instinto lo levanta y comienza a recorrer la ciudad, siempre entre en las sombras, porque ahí se siente seguro. Todo le llama la atención pero a la vez todo es totalmente incomprensible. Es un hombre adulto, pero es como un bebe que se entrega desnudo al mundo y da sus primeros pasos. De a poco su mente comienza a llenarse de ideas, a recordar los nombres de las cosas que lo rodean, pero por sobre todo a atiborrarse de preguntas. Se llama Al Simmons ¿Pero quien es él? Esa pregunta se responde mucho más que con un simple nombre. Se observa en el reflejo de una posa de agua, pero no se reconoce. ¿Como es que llego ahí? Pero aun más importante. ¿En que se ha convertido? Con el tiempo, se descubre, se construye, sólo quiere encontrarse. El cielo, el infierno, y las sabandijas que habitan el planeta lo persiguen. No sabe de qué bando estar. Esta sólo en el mundo, y prefiere seguir así, sin comprometer a nadie en su búsqueda por respuestas y sin tomar ninguna decisión aún, hasta estar lo suficientemente informado. Pero no se puede evadir el tomar decisiones, se esta condenado a elegir[1]. El traje que lleva encima pegado a su piel, y las cadenas que cuelgan como serpientes eternamente de su cuerpo se lo recuerdan: Que no es libre. ¿Pero quien es su dueño?: ¿El tiempo que se le acaba? ¿Sus recuerdos que tanto quería recuperar y ahora no lo abandonan? ¿El amor que siente por su esposa? ¿El demonio que se apodero de su alma y le dio esos poderes que nunca pidió? ¿La posibilidad de hacer <> con sus poderes? Se sabe que él es algo, le dicen que es un engendro del infierno, un Spawn y está destinado a serlo, a cumplir su función, a obedecer su esencia. Se rehúsa; no le agrada la idea de obedecer a designios superiores, debe actuar y luchar contra eso, contra todo. Muchas veces desatará su furia, se dejara llevar por las pasiones, por el descontrol, porque no hay instantes disponibles para detenerse a contemplar, porque hasta cuando se sienta a pensar, entra en conflicto con su identidad. Los pensamientos también se han vuelto decisiones. Se rige por su propia normativa, se desenvuelve en este mundo bajo leyes que nadie ha conocido jamás. En su mundo no son bienvenidos ni ángeles ni demonios, para él todos son iguales y en nadie se puede confiar. ¿O quizás no?

El comics de Spawn, (creado por Todd McFarlane en 1992) será puesto a cirugía de corazón abierto en este ensayo, donde se intentara desentrañar la verdadera identidad del Antihéroe (como muchos han preferido llamar, por distar mucho de los héroes tradicionales: moralistas en su extremo) y lograr descubrir eventualmente si Spawn es ese individuo que menciona Nietzsche[2] aquel individuo autónomo y por tanto sobre la moral, quien a logrado liberarse de las costumbres que la contienen y desarrollado al fin una voluntad propia y duradera. Volcaré entonces todos mis esfuerzos en revelar, si es acaso Spawn ese hombre con verdadera conciencia de poder y libertad, quien <> por sobre todo el resto que no es como él: confianza, miedo y respeto[3], características que más tarde le serán puestas a prueba. Y una pregunta más amplia aún y la cual intento ser capaz de llegar a encontrar respuesta. ¿Es posible la existencia de un hombre que ponga su voluntad por encima de todo lo externo a ella y sobrepase la barrera de la moral, del <> y del <>?

Indudablemente si hablamos de la acción de <>, me parece correcto empezar diciendo que esta es producto de dos condiciones anteriores en el estado del individuo. Hablamos primero de 1) la voluntad de querer hacer una elección y 2) tener el poder suficiente para que nuestra elección sea posible en la realidad.

Cuando se hable de voluntad se da entender que las acciones que realizo tienen origen en nuestro interior, nosotros decidimos estar aquí, ser quienes somos, y hacer lo que hacemos. Si alguien dice por ejemplo: voluntariamente me ofrecí a hacer aquel trabajo, es porque los motivos que me llevaron hasta ese estado son producto de mi decisión. En ese plano la voluntad puede ser entendida como nuestra capacidad de autodeterminarnos. Sin embargo, se ha escrito bastante con respecto a ello, en cuanto nuestra decisiones están condicionadas por agentes externos, es decir que por más que sintamos que nuestras acciones son de carácter propio, estas fueron fecundadas por el ambiente y experiencias pasadas en nuestro para luego ser expresadas en un momento particular. Así cuando uno hace algo tan cotidiano como escoger los sabores de un helado, y a uno le dicen que puede elegir el sabor que uno le guste, uno puede estar sintiendo que se esta haciendo su voluntad, o por el contrario, si el vendedor escogería por su cuenta los sabores de helado sentiríamos que se nos esta despojando de nuestra libertad para determinar que helado que queremos comer.

Ahora, aun así cuando se nos da libertad para escoger nuestras decisiones por mas autenticas que parezcan de proveer de nuestro interior encuentran respuesta en nuestra historia pasada. De esto los psicólogos conductistas se han encargado de profundizar bastante. Para ellos la conducta humana se explica dentro del paradigma de los estímulos y respuestas, es decir, que el comportamiento humano es una concatenación de causas y efectos, y cada acción realizada responde a un historial de condicionamiento de reforzamientos y castigos. De algún modo, ejemplificando, si nos gusta el helado de vainilla es por que nos recuerda el olor del la cocina de nuestra abuela, el sabor frutilla era el sabor preferido de nuestra hermana, o por el contrario, detestamos el sabor a chocolate porque una vez que comiste te enfermaste. Para los psicólogos conductistas, no existe un proceso mental real que desarrolle autónomamente nuestras decisiones y genera pensamientos completamente originales, y si lo existe, científicamente no interesa puesto no sirve para predecir la conducta humana.

Desde la psicología nuevamente, pero esta vez evolutiva, la antropología, y las ciencias biológica, brotan más argumentos que apoyan la tesis de de que la voluntad humana parece ser una simple ficción o idea teológica-filosófica. Estas explican que el comportamiento actual del ser humano se explica observando la historia evolutiva del hombre, la cual se construye en base al sentido natural de todas las especies vivientes que es la sobrevivencia. El miedo innato que sentimos a ciertas situaciones, y nuestro sentido de organizarnos socialmente, son simples mecanismos generados para poder defenderse. De este modo, las acciones humanas son reducidas a simples adaptaciones de la especie, por sobrevivir a condiciones hostiles.

Algunos podrán considerar como una visión bastante pesimista en cuanto a la condición humana lo planteado anteriormente, pero se hace preciso ahondar, aun mas en esta parte antes mencionada. Desde el momento en que nacemos nos vemos enfrentados a un proceso de condicionamiento progresivo llamado sociabilización, el modo en que nos crían nuestros padres determinara nuestra conducta de mayores[4], la educación y estimulación intelectual que recibamos, dictara también posteriormente nuestras capacidades cognitivas[5]; cabe mencionar que nadie elige que padres tener antes de nacer, pero sin embargo los padres que nos toquen, y su situación socioeconómica serán responsables de nuestra estado particular ya de mayores.

El individuo como ser social que es, esta constantemente enfrentándose a hechos sociales y a la interacción con el resto de individuos con los cuales convive[6] acciones que realiza son evaluadas por quienes lo rodean y estos determinan el valor de su conducta. Su comportamiento se halla incorporando dentro de una red aun más grande de acciones, las cuales responden a patrones sociales y culturales respectivamente estandarizados dentro de las normas que tiene fijadas (explicita o implícitamente) el grupo al cual pertenece. Así el ser humano debe cumplir con las conductas estandarizadas que le imponen para resguardar su pertenencia al grupo[7] y seguir sintiéndose seguro, puesto teniendo en cuenta la historia evolutiva del hombre, quedarse solo significa quedar expuesto a los múltiples factores hostiles de su entorno y muy probablemente perecer. De este modo, el elegir en el ser humano, no puede ser considerado una opción, estamos condenados a hacerlo y realizar acciones para poder desenvolvernos en nuestro entorno y mantenernos con vida, entre elegir y no elegir no tenemos opción, lo que si podemos es entre todas las opciones disponibles, quedarnos con una elección[8]. Estas decisiones que tomemos también estarán restringidas por las circunstancias en las que nos veamos en vuelto y cuanto más urgentemente nos obligan a actuar, estas restringen y precisan el ámbito de nuestras elecciones practicas[9]. Por otro lado no solo nos veremos restringidos por la hostilidad del ambiente, sino también por nuestras facultades personales.

La voluntad de querer hacer una elección determinada, es así la cualidad propia de un sujeto, de él por si mismo tomar una decisión, de él ser quien realiza la acción, de quien se pone a si mismo en movimiento con el objetivo de asegurar su sobrevivencia. Bajo esta definición, todos entenderán que una hoja que se desprende de un árbol y flota producto del viento a la deriva carece de voluntad. Puesto que todos los movimientos que haga dependen de lo externo a ella, no responden a una necesidad intrínseca de su naturaleza, sino más bien a la naturaleza del otoño, del viento, etc. Entonces ahora alguien podría decir, “pero la hoja se desprende porque se ha secado, y eso es una propiedad intrínseca de la naturaleza de la hoja”, es decir se originó dentro de su propia esencia y como posee causas internos puede ser considerado como voluntad; luego entonces que ahí que se obtiene la segunda condición que se necesita para poder elegir. Esta segunda condición hace alusión a que si queremos realizar un acción, o de ponernos a si mismo en movimiento, o en este caso detener el movimiento del viento, debemos tener el poder necesario para poder hacerlo. La hoja claramente lo perdió, se volvió débil, y el otoño paso por sobre ella fácilmente. Ejemplificando entonces con esta metáfora, el humano en la medida que va perdiendo sus facultades, o estas se deterioran de su estado ideal (enfermedades, castigos sociales, edad, etc.), va perdiendo capacidad para seguir haciendo elecciones y haciendo práctica su voluntad. En la medida entonces que una persona presenta condiciones disminuidas, ya sea en lo corporal o intelectual, también vera menguado su espectro de conductas posibles, en cuanto una persona con poca educación, estaría incapacitada de elegir entre dos teorías científicas que le presentan cual es la correcta, o en cuanto una persona con parálisis en las piernas, por mucho que lo desee no podrá salir a andar en bicicleta. De este modo y ante esta pesimista realidad se deja en claro como la voluntad humana se ve limitado por dos flancos, en cuanto a las condiciones de su ambiente (por ejemplo, llueve y es imposible salir a andar en bicicleta, o si es un niño, no puede salir a andar en bicicleta, por que los padres no tienen el dinero para poder comprársela) y en cuanto a sus facultades personales (no sabe andar en bicicleta o posee alguna discapacidad física).

Sin embargo este instinto de sobrevivencia no es el único móvil del ser humano puesto se ha inventando más móviles para sus acciones. Al hombre no le basta como a los animales, el simplemente satisfacer sus necesidades biológicas y asegurar su sobrevivencia, puesto el hombre se ha encargado de complejizar su vida, se proyecta e inventa planes y modos de como vivir[10]. Y estos modos de vivir, usualmente son los que el grupo social al cual pertenece imponen como modelos de conducta. Conducta que por el carácter propio que le otorga el ser humano, se transforma en cultura, diferenciándose de todos el resto de los animales.

Luego, debe existir de todos modos, una manera para seleccionar las acciones no instintivas, y dicha selección corresponde igualmente al acontecer en su ambiente. Lo habitual y estandarizado por la sociedad , es lo que siempre hacemos y se hace con facilidad, al igual que cualquier cosa que tenga una practica recurrente, por lo demás un costumbre que perdura en el tiempo, demuestra que se puede vivir con ella, y por tanto es considerada como saludable[11]por tanto la acción de usar corbata o vestido, por si solo no reporta beneficio alguno en la supervivencia de un individuo, pero sin embargo, por efectos sociales se han situado como algo importante para tener aceptación social, en una entrevista de trabajo, lo cual traerá recursos que servirán para conseguir comida y por tanto sobrevivir.

La Costumbre es lo útil para la sociedad y para el ser social, puesto asegura por un lado, la consistencia e integridad de la cultura, fortaleciendo su identidad tanto de esta como del individuo particular, y un grupo humano bien cohesionado, se siente aun más seguro ante un ambiente hostil . Por lo demás, todas las costumbres, incluso las mas duras se hacen agradable con el tiempo, y el régimen mas severo puede convertirse en habito y por tanto en placer[12]en la medida que el sistema social deje en claro a sus integrantes que ese modo determinado de obrar, es el que asegurara el bien social. De este modo se ve como surge el ideal de moral, en cuanto reúne la serie de comportamientos, que la sociedad hace ver como el obrar correcta para asegurar el bienestar general.

¿Pero que ocurriría si de algún momento a otro tuviéramos el poder suficiente para tomar cualquier elección? Un poder tan grande, capaz de quitar y devolver la vida a las personas, de alterar la realidad, de viajar a través del universo gracias a una simple orden mental. Esto fue precisamente lo que vivió Al Simmons al transformarse en Spawn.

Pues claro que ante tanto poder, nuestra voluntad se vería liberada ampliamente por las ataduras que imponen las circunstancias ambientales y nuestra limitaciones personales. Y por otro lado, el pertenecer o no a una entidad social no reportaría ninguna necesidad para poder sobrevivir, puesto no se requiere de un sistema para asegurar la existencia, ya que por si mismo se es posible enfrentar la hostilidad.

-“O agotas tu poder, lo que te llevara a la muerte, y a entregar tu alma a la oscuridad, o matas a los llamados malvados ayudándome a engrosar mas rápidamente las filas de mi ejercito, o no haces nada, te quedas quieto. Contemplas como la maldad se apodera de la tierra.”- Malebólgia a Spawn[13].

Un aspecto adicional al hecho de que Spawn posea poderes inmensos, como devolver la vida a un muerto, es que la libertad de voluntad como facultad que tenemos para escoger de que manera enfrentarnos a la fatalidad de la vida, se extiende hasta el punto que ya no solo se restringe al plano de asegurar nuestra sobrevivencia sino a la de determinar la del resto. Es cierto que nosotros con nuestras facultades humanas también muchas veces nos preocupamos de la sobrevivencia del otro y emprendemos acciones en su ayuda, sin embargo ese impulso nace de nuestra conducta gregaria y social en la cual el altruismo es altamente valorado, y la compasión por el otro es considerada un gran y noble sentimiento. Sin embargo esa compasión no tiene ningún valor cuando viene de alguien que se siente débil, puesto su naturaleza es de carácter identificativo. Se comparte el dolor ajeno y se le ayuda por que se tiene miedo a terminar algún día así, y el sufrimiento y soledad aterra. El débil ayuda esperando que la ayuda se vuelva costumbre y habitual, para cuando el la necesite todos se la entreguen. Sin embargo cuando la compasión proviene de un espíritu fuerte, ahí si que es autentica y elogiable, puesto nace de los verdaderos sentimientos y no lo hace esperando nada a cambio.

Puesto cuando tenemos entonces la posibilidad de ayudar al otro,¿ debemos hacerlo obligatoriamente? ¿Si no se hace nada, es hacer el mal? Malebólgia le habla a Spawn: O agotas tu poder, lo que te llevara a la muerte, y a entregar tu alma a la oscuridad, o matas a los llamados malvados ayudándome a engrosar mas rápidamente las filas de mi ejercito, o no haces nada, te quedas quieto. Contemplas como la maldad se apodera de la tierra. Con el objetivo de obligar a tomar una decisión

Al Simmons en vida, era un agente de la CIA y un soldado elite del gobierno estadounidense, y como buen militar, para ser considerado como tal, se caracterizaba por saber cumplir las órdenes de sus superiores, era nada menos que la prolongación de los brazos y deseos de sus superiores.

Las instituciones de carácter jerárquico como el Ejército y la Iglesia, requieren de hacer sentir a sus integrantes de que no poseen el poder suficiente, y los rebajan ante hipotéticos ideales inalcanzables y omnipotentes, como el Patriotismo o un Dios, rebajando sus niveles de voluntad, haciéndolos sentir que tienen un angosto espectro de opciones de vida. Así la formula general detrás de cada religión o moral es: Haz esto o aquello y serás feliz[14], haciendo creer a los hombres, cuando siguen sus pautas dictadas, que se hallan caminando sobre el arcoíris directo al cántaro dorado chorreante de felicidad del cual podrán beber hasta hartarse.

Tanto un Ejercito, la Iglesia, o el gobernante del octavo circulo del infierno, Malebólgia. Aumentan su poder en la medida que hacen sentir como débiles a los integrantes de los grupos de los cuales son líderes. Malebólgia y sus cómplices, constantemente hacen sentir miedo a Spawn con respecto a sus poderes, la idea es que se sienta culpable cada vez que los utilice y que tema que si abusa de ellos, estos terminaran por dominarlo a el. De la misma manera que la Iglesia engatusa a sus fieles, prohibiendo y extirpando sus pasiones de raíz, lograr que sus instintos desaparezcan[15]De esta manera lo que buscan es una transformación en el instinto se supervivencia natural de cada individuo. Haciéndoles ver que sus acciones de manera directa no sirven para asegurar su bienestar y sobrevivencia, sino que sus acciones deben estar dirigidas a satisfacer requerimientos estructurales, los cuales lo recompensaran ayudándolo a enfrentar la hostilidad ambiental. De este modo, la voluntad, la capacidad humana de poder elegir la manera de enfrentar la fatalidad, se termina perdiendo, la única capacidad real que tiene el hombre para hacer practica su libertad de elección es relevada por derechamente seguir un comportamiento estandarizado, con la confianza en que así obtendrá más seguridad.

La moral se encarga de distinguir entre el <> y <>, y especialmente la doctrina cristiana. Esta religión, o para ser más exacto, la Iglesia y sus sacerdotes se han encargado de impregnar en la humanidad la idea de ambas concepciones con gran fuerza. Para ellos solo es posible alcanzar la vida eterna en el Cielo, en cuanto las personas sigan las normas establecidas en su religión, y por tanto actúen con bondad, ósea estén de parte del <>. Por otro lado quienes actúen incorrecto, quienes se entreguen a los placeres, a sus instintos más bajo (por fundamental, no por execrables) y deseos primitivos (por primordiales y no por bestiales). Es curioso ver como enfatiza tanto la noción de castigo esta religión en comparación con otras, para de alguna manera provocar miedo en la población y tener poder sobre ellos, quienes llegaran de rodillas a pedir ser instruidos en el bien obrar. Para los genealogistas de la moral, el bien esta relacionado, con seguir las normas, la costumbre, el hábito estandarizado, comportarse acorde con lo establecido y tomar distancia de los actos pecaminosos, como lo son el erotismo, la fiesta, la glotonería y por sobre todo la sensación de poder. Y esto es lo que precisamente más le molesta, que la gente deje de sentirse débil, porque mientras lo sea buscara ayuda en su religión y en su moral para que lo protejan[16].

Cuanto mas terrible y grandes son las pasiones que una época, un pueblo, o un individuo se permiten, tanto mas alta es su civilización; cuanto mas mediocre, débil y perezoso sea un hombre, vera el mal en tanto mayor numero de cosas.[17] Y vera el mal en la gente que no es como él, porque es una manera de defenderse y disfrazar sus sentimientos de inferioridad en el incesante juico al otro, para poder ensalzarse, luego su debilidad la transforma en humildad, mientras que la fortaleza de quienes más teme, la denominara barbarie y maldad en su más puro sentido

Pero Malebólgia no contaba con que Spawn, en vez de temer a su poder, su instinto, terminaría aceptándolo y conviviendo con él, sin miedo a que este lo domine, pues sabe que él y sus poderes son uno solo. Al aceptar su condición, amplia su voluntad y libera totalmente su capacidad de elección haciendo lo que en otra situación nadie se habría atrevido jamás. Se dirige directamente al octavo círculo del infierno, destruyendo a quien en un principio lo esclavizó. Todos vienen a felicitarlo por su triunfo y el mismo Cielo, le ofrece perdonarle todos sus pecados y darle un puesto preferencial al lado del mismo Dios, por otro lado, el trono ya vacio de Malebólgia se encuentra sediento por recibir al nuevo rey. Sin embargo Spawn no acepta ninguna de ambas proposiciones. El no quiere ser líder de nada, no necesita estar en ningún puesto de poder, ni recibir la aprobación por sus actos. El conoce y sabe su poder, el poder de no temer a que los instintos te dominen ni tampoco dejarse conducir por la inercia de dejarse dirigir por alguna moral que prometa bienestar. El se siente seguro, tan seguro que un simple callejón de vagabundos en el centro de New york parece un buen lugar para vivir y descansar.

Referencias Bibliográficas

Gerrig, R. & Zimbardo, P. (2005). Psicología y vida. (17ºed.) México: Pearson Educación.

LeVine, R. (1997). Cultura, conducta y personalidad. Madrid: Akal.

McFarlane, T. (1992). Spawn. Estados Unidos: Image Comics

Nadel, S., F. (1955). Fundamentos de antropología social. México: Fondo de cultura económica.

Nietzsche, F. (2005). El ocaso de los ídolos. Buenos Aires, Argentina: Tusquets editores

Nietzsche, F. (2007). Genealogía De La Moral. (3ºed.) Mestas

Nietzsche. F .(2008). Humano, demasiado humano. (20º ed.). Santiago, Chile.: Edaf

Nietzsche, F. (2009). La voluntad de poder. (17º ed.) Santiago, Chile.: Edaf

Savater, F. (2003). El valor de elegir. (1º ed.). Barcelona, España: Editorial Ariel.



[1] Sartre, J., P. 1946. El existencialismo es un humanismo.

[2] Nietzsche, F. 2007. Genealogía de la moral.

[3] Nietzsche, F. 2007. op.cit,.

[4] Algunos teóricos han sugerido que las experiencias que dan paso a una relación de apego, es decir la relación socio-emocional que tiene un hijo con su padre o madre, proporcionan a los individuos un esquema de por vida para las relaciones sociales posteriores. Gerrig, R. & Zimbardo, P. 2005. Psicología y vida. pp. 339-340

[5] En el año 2005 fue publicado en la Revista Enfoques Educacionales, un estudio realizado en Chile, en el cual los resultados obtenidos, demuestran como la condición socio-económica de los padres, como estos estimulen al hijo y la clase de establecimiento educativo al cual va, están relacionados positivamente con el desempeño escolar de los estudiantes. Recart, M., I., Mathiesen, M., E., Herrera, M., O. 2005. Relaciones entre algunas características de la familia del preescolar y su desempeño escolar posterior. pp. 111- 120.

[6] Los antropólogos sociales que siguen a Emile Durkheim en su predilección por el orden moral o a Max Weber en su interés por la ideología, consideran que el individuo debe irremediablemente adaptarse al sistema ambiental, debido a que este no lo pueden cambiar. LeVine, R.. 1997. Cultura, conducta y personalidad. pp. 68-69.

[7] Nadel, S., F. 1955. Fundamentos de antropología social.

[8] Savater, F. 2003. El valor de elegir. pp. 31.

[9] Savater, F. 2003. op.cit, pp. 39-40.

[10] Savater, F. 2003. op.cit, pp. 32.

[11] Nietzsche. F. 2008. Humano, demasiado humano. pp. 96-97.

[12] Nietzsche. F. 2008. op. cit, pp. 96-97.

[13] McFarlane, T. 1992. Spawn Nº 4, pp. 15

[14] Nietzsche, F. 2005. El ocaso de los ídolos. pp. 66-67.

[15] Nietzsche, F. 2005. op. cit, pp. 58.

[16] Nietzsche, F. 2007. op.cit,.

[17] Nietzsche, F. 2009. La Voluntad de poder. pp. 657.





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