jueves, 29 de julio de 2010

Cosmología: expresión antropológica y psicológica del ser humano

Universidad de Chile 16 de Julio del 2010
Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
Ramo: Cosmología
Profesor: Nelson Zamorano 1º Semestre

Cosmología: expresión antropológica y psicológica del ser humano


Gabriel Alonso González Medina.
Universidad de Chile
Facultad de Ciencias Sociales
Psicología


El ser humano genera marcos mentales, los cuales va construyendo a través de sus experiencias, conocimientos adquiridos y momentos de alta carga emocional. Estos marcos mentales y esquemas que construye el hombre, son los que usa para realizar sus posteriores razonamientos y juicios . De este mismo modo, es que el hombre evalúa, y se representa una imagen a partir desde su propio existir, y por lo mismo a partir de la cultura en la cual esta inmerso la cual es la responsable principal de moldear las características psicológicas personales del individuo. Bajo este contexto, este ensayo hace una revisión a la cosmología escandinava y la compara con otras culturas que dieron sus propias explicaciones sobre el universo. Lo que se pretende demostrar aquí, es que el ser humano esta predispuesto a dar explicaciones en base a lo que es relevante en su vida tanto como personal y social.
Es interesante observar como las diferentes culturas en el mundo dieron diversas explicaciones a la conformación y estructura del universo. Si bien Tales de Mileto entrego el primer modelo que no recurría a figuras divinas ni criaturas sobrenaturales para explicar en que consistía el universo , existieron muchas culturas que si lo hicieron ya través de sus representaciones dieron también a conocer, cuales eran los elementos esenciales en el mundo.

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La cosmología escandinava se caracteriza esencialmente de la del resto por explicar el universo como un gigantesco árbol del cual se suspendían los diversos mundos, que eran circulares y planos, en los que habitan todos los entes existentes.
El árbol cósmico de los escandinavos, tiene por nombre Yggdrasil, un fresno el cual es símbolo de fertilidad para estos pueblos, y chamanístico ya que es donde se realizaban la mayoría de sus rituales. Este árbol une los nueve mundos del universo vikingo, que se organizan a su vez en tres niveles: En el primer nivel se sitúan Asgard, Vannaheim y Alfheim, donde habitan los dioses mayores y los espíritus de hombres caídos en batalla, dioses menores y elfos respectivamente. En el segundo nivel Midgard, Jötunheim y Muspell, hogar de los humanos, los gigantes de hielo y fuego respectivamente. Y en un nivel inferior Svartalfheim, hogar de los elfos negros y enanos; Niflheim, una zona sombría y neblinosa, y finalmente Hel, el inframundo.

Es preciso hacer la siguiente observación. Los escandinavos, hicieron una separación por niveles con respecto a la conformación del universo siguiendo el criterio de luz y oscuridad. Los niveles más alto debían ser por lógica el habitad de los dioses y los espíritus nobles, debido a que ahí es donde los arboles reciben más luz. Mientras que en el medio, en el habitad humano, es donde caen los frutos del árbol, y donde se puede obtener tanto luz como sombra. Finalmente las raíces, el polo opuesto de el habitad divino, tenia que ser por supuesto un lugar oscuro y frio, sin embargo hay que destacar que de las raíces es de donde saca los nutrientes el árbol para crecer y dar frutos. Esta observación, se me hace importante hacer ya que responde a los clásicos principios explicativos que ha hecho el hombre a través de su historia y que son transversales entre culturas. La necesidad del poder explicativo de hacerse de la herramienta de los polos opuestos. La dualidad de fuerzas en interacción y de otra entidad intermedia, que incluso no teniendo un carácter determinado es igualmente necesaria para la existencia de las otras dos anteriores. Los egipcios tenían al Dios Sol sobre una barca recorriendo el cielo, y cuando daba la vuelta al mundo debía luchar contra la serpiente de la oscuridad, y sólo después de vencerla podía volver a amanecer. Hasta el taoísmo reconoce dos fuerzas en constante interacción las cuales son el eje para que todas las cosas existan. Lo femenino y masculino, la oscuridad y la luz, el agua y el fuego. Más tarde con la llegada de la física y métodos experimentales, lo único que hicieron los hombres fue caer en el mismo tipo de explicaciones, por ejemplo Newton con su acción y reacción, y por lo mismo hasta la gravedad tenia que tener una fuerza en oposición, pues claro que nada podía quedar sin su polo opuesto o todo el paradigma entraría en contradicción. Con los primeros modelos atómicos también, se confirmo la misma tendencia, la separación entre partículas negativas y positivas y la existencia de otras sin carga. Lo que asombrosamente no es sino la misma idea que tenían los escandinavos acerca de la conformación del universo. Dos fuerzas opuestas, luz y oscuridad, dioses, espíritus guerreros y elfos contra monstruos del inframundo. Y en medio de todo, entre esa lucha de energías, entidades intermedias llamadas humanos, sin una mayor trascendencia en aquella batalla épica.
Entidades fundamentales como pilares del universo para el hombre desde siempre han sido el agua, el fuego, el aire y la tierra. Esto claramente, a causa de que son elementos involucrados en múltiples usos que implican la sobrevivencia del hombre, el agua y el aire como fuente de vida, el fuego como símbolo de la dominación del hombre sobre la naturaleza y como signo de la ciencia más primitiva, y claramente la tierra como el lugar donde se vive, y en donde todo lo demás se encuentra. Ahora, lo notable es que los escandinavos le dan una clara importancia al hielo en su cosmología, cosa que por ejemplo los egipcios jamás habrían incluido en su diseño estructural del universo ya que para ellos no existía en su vida, a diferencia de los escandinavos, que debían enfrentar gélidos inviernos y tanto la nieve como el hielo formaban parte de su vida cotidiana. Es por esta misma importancia de aquel elemento en su quehacer diario, que para ellos debía existir una región del universo cubierta de hielo, habitada por criaturas compuestas de este mismo material. Esta influencia sobre la cultura en las explicaciones que otorgan los pueblos se distingue claramente en otros casos. Por ejemplo para los egipcios el Sol viajaba sobre una barca, en la lógica obviamente de que ellos desarrollaban su vida en torno al rio al Nilo, la barca era una herramienta trascendental, y esa misma relevancia la hacia objeto de ser usada como instrumento de explicación. Otros ejemplos son Apolo, para los griegos en un carruaje en donde llevaba el sol o los milesios que consideraban al mundo como una enorme tienda. Y hoy en día en esta sociedad contemporánea, la cual se ha hecho tan dependiente de un sin fin de artilugios electrónicos que ha inventado para facilitar su vida, no podía poner sino a la electricidad, electromagnetismo, y partículas sub-atómicas como la verdadera fuente de respuestas para el acontecer físico, y fenómenos naturales. Donde quizás no falte mucho, o tal vez ya se ha hecho, comparar este universo, con una enorme computadora.

Es curioso, pero el modelo atómico vuelve a delatar la manera humana de entender su existencia. No por nada se habrá dispuesto a los protones (positivo) y neutrones (neutro) juntos en el núcleo, mientras que los electrones (negativo) se encuentran por separados, moviéndose a gran velocidad en torno al núcleo. Pues claro, los dioses siempre estarán con los humanos, mientras que las criaturas malignas y los espíritus pérfidos serán tan difíciles de atrapar como un electrón.

Y estas no es la única idea transversal entre las explicaciones que ha generado la humanidad para entender la naturaleza del universo. La idea de un inicio y un fin ha sido bastante recurrente, aunque la visión de los escandinavos podría decirse que es bastante optimista, puesto si bien para ellos el fin del mundo era algo del cual no se podía escapar y la destrucción se provocaría del enfrentamiento entre el bien y el mal traería después un nuevo comienzo y la historia se seguiría repitiendo así eternamente, generación tras generación y destrucción tras destrucción, para ellos era necesario que las cosas ocurrieran así, de este modo se aseguraba que todo permaneciera en equilibrio.


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Seria interesante ver en algún tiempo futuro, alguna nueva teoría que ofrezca un nuevo campo de perspectivas para explicar el universo. Una teoría que deje de considerar esta concepción tan arraigada en el ser humano, de siempre estar buscando la explicación a través de los polos y fuerzas contrarias, un nuevo paradigma que proponga que solo existe un mismo tipo de energía que puede presentarse en diversos niveles, como se hace al entender al frio no como el opuesto de calor, sino como la ausencia de este. Probablemente creo que yo, que nuevas perspectivas , que propongan cambios radicales a la visión sobre el cosmos, pese a que no respondan del todo las preguntas actuales en la física, de todos modos servirán sin lugar a dudas para abordar los problemas de una manera divergente y novedosa, eventualmente trayendo nuevas ideas para la vida de la humanidad. Y aunque quizás parezca intrépido y poco cuerdo proponer que electrones y protones son lo mismo, y la materia no esta conformada por cargas energéticas de opuesta naturaleza, me parece indicado hacer esta propuesta, e intentar buscar otro tipo de respuestas a las preguntas que el hombre se ha hecho desde el comienzo de los tiempos. Viendo si es posible que el hombre deje de ser tan autorreferente y etnocéntrico en las respuestas que da sobre el universo en que vivimos.


Referencias Bibliográficas.

De los Rios, D.A. (1856) Los eddas. Traducción del antiguo idioma escandinavo. Madrid: Imprenta de la esperanza.
Gerrig, R. & Zimbardo, P. (2005). Psicología y vida. (17ºed.) México: Pearson Educación.
Karacic A. S. La Migración del Chamanismo Norasiático hacia Europa. Pueblos Fino-ugrios y magia antigua escandinava. Trabajo presentado en las Segundas Jornadas de Estudios Orientales, organizadas por la Revista Transoxiana y la Universidad del Salvador - Argentina (USAL).
LeVine, R. (1997). Cultura, conducta y personalidad. Madrid: Akal.
Zamorano, N. (2010) Los atomistas. Santiago: Universidad de Chile, Departamento de Fisica.

1 comentario:

  1. NO se de quien es la imagen compañero bloggero lo escribi hace ya un tiempo y no recuerdo la fuente, ahora generalmente las cito en ese entonces no.


    Saludos muy interesante el blog.

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