-¡ Si ! ¡ Te aplastaré! ¡Muere!-
-No gabriel, no mates a ese bicho, tu vida no vale más que la de él, aparte tú no eres quien para decidir acabar con su vida-
-¿ Como que no? Nada evita que lo aplaste y ahora que lo pienso si esa cucaracha fuera igual de existencialista que yo, agradeceria -como yo- con gusto que un Dios acabara con su miserable vida.
¿Piedad? ¿ Perdonarle la vida? ¿O acabar con su sufrimiento?
LA PIEDAD, EL PERDÓN, SON CUESTIONES EJERCIDAS FUERA DEL INDIVIDUO PASIVO,O SEA QUE A TI SE TE OCURRE, APIADARTE Y PERDONAR, O MATAR .
ResponderEliminarEL POBRE INSECTO, MIENTRAS, IGNORA LO QUE TU SIENTES A TRAVÉS DE SU EXISTENCIA, Y SIGUE SU CICLO VITAL.
VAMOS, GABRIEL PERDONA A LA POBRE CUCARACHA.