jueves, 15 de octubre de 2009

Realismo mágico


Antes que nada, debo comenzar esta entrada diciéndoles que todo lo que les contare es nada mas que lo que mis ojos pudieron ver, todo es real, aunque les suene demasiado extraño. Debo hacer esta acotación para que esta entrada deba ser tomada como lo es, a diferencia de otros de mis relatos en este blog que desbordan en mi imaginacion y delirios los cuales provienen de esta horrorizada mente que me toco.

Es primavera ya hace algunas cuantas semanas en esta región de planeta, Santiago de Chile, sin embargo esta semana ha estado bastante helado, nublado y hasta unas gotas rebeldes han escapado de las nubes, quizás también la causa de este desagradable resfrió que me ha fastidiado estos dias. Había olvidado esta mañana pedir un material de estudio en mi instituto así que me tuve que dar los ánimos( porque si no me los doy yo, no me los da nadie.) de volver e ir a pedirlo más o menos a las cinco de la tarde. Me vi en al obligación de abandonar la buena música y mi taza de café, hace un rato atras habían caído unas cuantas gotas así que preferí ser precavido y tome un paraguas, me puse los audifonos para ir caminando con algo de música y luego el gorro de mi chaqueta encima para protegerlos de alguna gota de lluvia acróbata que pasara por ahí. Caminaba tranquilo cuando de repente , ya llegando al puente Pionono entre carritos de sopaipillas y empanadas de queso, los artesanos, vendedores ambulantes, obreros y estudiantes una extraña brisa helada comenzo a pasearse entre todos estos personajes que pueblan tan transitada calle, y pensando en lo relajante que era caminar en un dia nublado como hoy escuchando Time after time de Cindy lauper. Entonces lo inesperado paso. Comenzo a nevar. ¿ A nevar? sí. En plena primavera, en un hoyo llamado Santiago encerrado entre gigantes montañas, un hoyo de clima bastante seco, pobre en vientos y calor agobiante en verano y frio paralizante en invierno. Empezó a nevar. Fenómeno que ocurre como a cada 30 años en este lugar y quizás más. Pero esto no parecía ser suficiente. Algo o alguien quería sorprendernos aun más. Nevaba y acompañado del sol mas resplandeciente que pudieras imaginar postrado en el cielo oeste mientras que para el otro rincón un cielo celeste celestial( que rebundancia, pero poética al menos) tenían manchones de nubes negrisimas y atemorisantes. Todo el conjunto climático formaba un paisaje fantástico difícil de imaginar si no se fue testigo de este en persona, acompañado además de los rostros de las personas, que metaforciaban de la angustia y estres diario de la rutina, a una fresca felicidad. Se dibujaban sonrisas en sus rostros como niños, la gente se sonreía las unas a las otras, como si se conocieran como si fueran amigos y se decían: ¡ Que locura! Todos reían y se sorprendían por lo que pasaba, ¿nieve con sol? no es muy común que digamos. Entonces la nieve paro, y comienza la lluvia y un viento mas fuerte que nunca, luego se calma, y la lluvia sigue y el sol toma más fuerza. Entonces cuando yo ya comenzaba a quejarme como de costumbre que faltaba una arcoiris( tipico de mi, siempre me parece que las cosas pueden ser mejores) Veo hacia la cordillera y un gran arcoiris ya hacia tendido sobre la ciudad, maravillandome y sintiéndome humillado al haber tenido la insensatez de haber desafiado a este extraño día que no podría ser mas lindo de lo que era.

Cosas extrañas han pasado estos días en Santiago dando tan felicidad a las personas. Santiaguinos tan apestados de esta agobiante ciudad como yo o quizás más. Cosas tan extrañas como que nuestra selección de fútbol clasificara al mundial. Que halla ocurrido eso, se presta a que lo mas improbable puede pasar.

Saludos.

La foto la tome la semana pasada cerca de mi casa, un lindo atardecer tambien.

2 comentarios:

  1. mientras tu te asombrabas en tu cielo chileno, yo de este lado hacia lo mismo,maravillas que nos da el supremo Gabriel, te abrazo hijo...

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  2. Asombrada quedo, amigo. Ver para creer, ¿No crees?

    Mis besos
    Por cierto la fotografía de diez.

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