martes, 13 de octubre de 2009

Anoche



Soné que con mi hermano menor subíamos a un pequeño botecillo en una noche de tormenta, los dos solos sin nada más que nosotros mismos entre olas de cinco metros, una densa oscuridad y una luna llena inmensa alcansaba a trazar contornos con su invernal luz a pesar de las nubes que se cruzaban intentando impedirlo. Amaneció y la tormenta se detuvo, nos encontrábamos en un lugar que no conocíamos, en un bosque de arboles inmensos y grandes rocas. Luego vimos un árbol mas grande que todos los demás, muy enorme donde cada una de sus raíces era mas grande que el tronco del mas grande de los arboles que tu hallas visto. Entonces algo en él nos llamó y empezamos a escalarlo, nos demoramos tres días y descansábamos por las noches en alguna rama. Cuando llegábamos a la copa nos dimos cuenta que había una gran casa, mejor dicho un castillo, lo cual nos sorprendió demasiado y a la vez nos dio escalofrío, ese castillo estaba cubierto en enredaderas y ramas del gran árbol las cuales daban un fácil acceso hacia el. Nos ayudamos de estos detalles de la naturaleza para ir como dos monitos moviendonos por las paredes del castillo, inspeccionándolo e intentando averiguar quienes o que vivía ahí.De pronto dimos con un gran ventanal y supimos que daría a una habitación principal, bastante concurrida, así como un salón o el comedor. Nos acercamos ahí ambos y asomamos con cuidado nuestras cabezas por el ventanal para ver que había, entonces vimos a una familia cenando, todos felices, sonriendo frente a una mesa atiborrada en comida de todos los tipos. Había un gran lámpara que colgaba en medio de la habitación y varios cuadros hermosisimos, los cuales retrataban criaturas maravillosas y yacían colocados en amplias paredes. Todos se veían tan felices que nos contagiaron su alegría y dibujaron una sonrisa en nuestros exsaustos rostros. Repentinamente cuando creíamos que pasábamos inadvertidos uno de ellos, con lentes, nariz puntiaguda y barba se dio cuenta de nuestra precencia y todo ellos se alborotaron y se levantaron de la mesa con prisa. Nosotros asustados hasta más no poder intentamos hacer todo lo posible por huir, pero fue inútil y nos atraparon. Ya adentro nos llevaron al comedor y no nos trataron para nada mal, hasta nos trajeron unas mantas porque según ellos podríamos enfermarnos. Eran bastante amables a pesar de su apariencia extraña, sus ojos eran demasiado luminosos, eran más alto de lo normal y una sonrisa siempre trazaba su faz. Nos preguntaron que como es que habíamos llegado ahí y le contamos que escapábamos de nuestra casa, lo del botecillo, la tormenta, las olas de cinco metros y la extraña atracción de producía el gran árbol, y nos comprendieron. Desde ese entonces pasamos unos cuantos dias ahi y nos dimos cuenta que eran una familia perfecta, no existía rencor en ninguno de sus corazones y la amabilidad irradiaba increíblemente como una aura mágica alrededor de todo su cuerpo. Con mi hermano estábamos seguros de que cualquier persona que conociera este lugar, y esta maravillosa familia sentiría lo mismo que nosotros y desearía quedarse a vivir ahí por siempre. Uno de esos días nos preguntan si queríamos quedarnos, que no tenian problemas en hacernos parte de la familia, que eramos buenos niños y se notaba que queríamos estar ahí. Fue el mismo día de una fuerte tormenta, tan fuerte como la que nos trajo a este lugar. Yo con mi hermano habíamos salido a pensar al patio sobre la decisión que tomaríamos, si estábamos dispuestos a no volver mas con nuestra verdadera familia, al lugar donde nacimos. Era una decisión muy difícil. Miramos el horizonte y luego ambos nos miramos, nos subimos a un bote que nos dieron, nos despedimos de esa familia y ese lugar con el que siempre soñamos. Entonces montamos una ola gigante que llego hasta el castillo con nuestro bote y nos fuimos extrañamente de vuelta a un lugar que nunca nos ha gustado.

Desperté de ese sueño, vi el reloj y era muy tarde, debía irme corriendo a estudiar. Amanecí con mis nariz obstruida, cansado y con dolor de cabeza. Enfermo. Entonces fue ahí cuando llegue a la conclusión de que debía evitar salir en las noches con tormenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario