miércoles, 2 de septiembre de 2009

Inevitable


Embelesados en nosotros mismos y adictos a la inacción nos dejábamos llevar por el viento como hojas que se desprenden secas y abatidas de los arboles en otoño. No hicimos nada, sin embargo por alguna fuerza incomprensible nunca nos separamos aunque solíamos desdeñar la situación por la que pasábamos e ignorásemos todo sentimiento. Luego de un tiempo el curso de los acontecimientos nos llevaron quizás por el azar a encontrarnos hoy frente a frente. Nuestros labios inmóviles y mudos chocando aunque sin llegar a besarse como olas alborotadas en un tormentoso mar de auras incandescentes, de pasiones, temores y esperanzas. Íbamos por una pendiente en un vehículo sin frenos donde todo iba dirigido a un solo lugar y aun así yo me negaba a actuar teniendo todo a mi favor, me aferraba como una garrapata terca a un presente que se apuraba por cambiar y echar todo atraz. Al fin no pude soportarlo mas y te abalanzaste sobre mi y yo me ahogue en el placer, naufragando en tus caricias avasallantes y abandonandome a todo un futuro impredecible, y por cierto rebozante en satisfacciones y sufrimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario